Fueron tiempos de confidencias, de secretos tristes y alegres, tiempos que el único problema que tenias era que se te cayera la piruleta al suelo, la única ilusión que llegara Navidad para poder ver a los Reyes Magos, la única decepción era ver que el ratoncito pérez no te había traído dinero por ese diente que tu tanto estimabas y que sin el parecías un bicho raro, la única vez que gritabas era cuando jugabas al Pilla-Pilla en el recreo con tus amigos y te pillaban y gritabas ¡ESO ES TRAMPA, NO ME HAS ROZADO! y que en lo único que pensabas era en como cambiar ese cromo repetido que nadie quería. Tiempos aquellos, tiempos que nunca más volverán, antes querías hacerte mayor, y ahora solo quieres echar el tiempo atrás, ilusos que éramos y peor lo que somos ahora.

Este comentario ha sido eliminado por el autor.
ResponderEliminar